¿Qué es eso de la Histaminosis Alimentaria No Alérgica?

¿Qué es eso de la Histaminosis Alimentaria No Alérgica?

07/02/2019 | En INTOLERANCIAS ALIMENTARIAS

Las personas con alergias alimentarias escuchan mucho eso de “la histamina”, pero ¿has oído hablar de la Histaminosis Alimentaria no Alérgica? Hasta ahora, yo tampoco. Gracias a las redes sociales, conoces a gente que está viviendo la misma (o parecida) situación que tú, por muchos kilómetros que te separen, y sin quererlo, te sientes identificado y, por ende, más comprendido. Un día descubrí, una cuenta en Instagram, @sinhistamina , y me surgió mucha curiosidad el contenido que mostraba su creadora, Lorena, con respecto a dicha Histaminosis. Al principio, pensaba que las reacciones que ella compartía eran alérgicas, pero me fui interesando mucho más por ella, porque también se trata de una restricción alimentaria. Por eso, hoy contamos con su colaboración para redactar este post y que nos cuente gracias a su propia experiencia en qué consiste la Histaminosis Alimentaria no Alérgica.

¿Qué es la histamina?

La histamina es una molécula con muchas funciones en nuestro cuerpo, que también encontramos en todos los alimentos en mayor o menor medida, según sean ‘altos o bajos en histamina’.

Tiene tanto funciones hormonales como neurotransmisoras (de ahí que algunos de los principales síntomas sean las migrañas, los lapsus, los mareos ... etc). También, regula la producción de ácido en el estómago (puede producir reflujos) y la contracción del intestino (digestiones pesadas), el sueño y el hambre (ansiedad o inapetencia).

Por otro lado, tiene un papel muy importante en las reacciones alérgicas, de ahí que se receten ‘antihistamínicos’ como método de alivio o control. Además, algunos síntomas de histaminosis son similares a una reacción alérgica: párpados inflamados, rinitis, urticaria, etc.

¿Qué es la Histaminosis Alimentaria NO Alérgica?

En primer lugar, es importante aclarar que la histaminosis en sí no es ‘la enfermedad’, sino el resultado de uno o varios desajustes en nuestro cuerpo, tanto genéticos como adquiridos (ej.: por exceso de medicamentos o patologías gastrointestinales).

La histaminosis es una acumulación de histamina en los tejidos de nuestro cuerpo por la incapacidad de degradarla, ya sea por déficit de DAO o por otros desajustes intestinales, hepáticos, etc. y/o porque nuestro cuerpo genera un exceso de histamina por bacterias aumentadas, virus, hongos, parásitos u otros?.

Asimismo, es un proceso ‘no alérgico’ porque no está implicada la inmunoglobulina E, presente en las alergias, aunque algunos síntomas sean similares.

¿Cuáles son los síntomas?

La histaminosis provoca muchísimos síntomas muy diversos, ya que la histamina se acumula en todos los tejidos del cuerpo. En mi caso, los más destacados eran:

  • Diarreas y dolor abdominal: eran más frecuentes al comer fuera o comidas con salsas, aunque fueran caseras. También si pasaba nervios o mucho calor.
  • Ahogo y moqueo constante: notaba que no me entraba aire en los pulmones ni intentándolo conscientemente. Además, cada día tenía moqueo como cuando vamos a la montaña y hace mucho frío.
  • Cistitis: nunca encontraba la explicación a mis cistitis recurrentes, que no desaparecían con los antibióticos típicos.
  • Dermatitis atópica: tenía la piel muy sensible, muy seca en algunas zonas (como de serpiente), con picores y eccemas.
  • Herpes y llagas: tenía herpes grandes y dolorosos constantemente en los labios. También me aparecían muy a menudo llagas en la lengua o en la zona interior de los labios.
  • Dolor lumbar y sacro: a pesar de ser deportista y reforzar la espalda, siempre tenía un dolor lumbar insoportable y me dolía, como yo digo, ‘la cola’ o coxis.
  • Cansancio extremo: hubo una época en que tenía que dormir siestas diarias y no tenía energía para nada, aunque durmiera muy bien y descansara todo el día.
  • Párpados inflamados y mofletes rojos: me solía levantar con los párpados inflamados (también la nariz y la cara), y los mofletes se me ponían muy rojos haciendo deporte, comiendo o con cambios de temperatura.
  • Cambios de humor repentinos y tristeza profunda: siempre he sido muy alegre, pero sin motivo aparente de repente me sentía enormemente triste, hundida, enfadada, irritable… Luego aprendí que la histamina inflama los neurotransmisores cerebrales.
  • Retención de líquidos: aun comiendo poco, muy sano y practicando muchísimo deporte (y sin tener ningún tipo de sobrepeso) mi cuerpo era una ‘garrafa de agua’. Lo que provocaba también una oscilación enorme de peso de un día a otro.
  • Caída de pelo: en los últimos años, pero sobre todo en los meses en que descubrí la histaminosis, perdí una cantidad de pelo que asusta. De hecho, me quedaba tan poco pelo en la parte frontal, central y posterior de la cabeza que me he cortado el pelo dos veces (media melena y casi por la oreja) en el mismo año. Ahora parece que recupera bastante...

    A modo de curiosidad, todas las mujeres cuando tenemos la regla sufrimos una disminución de DAO (tengamos o no déficit diagnosticado), la enzima encargada de degradar la histamina en el intestino. Por ello, en esos días tenemos más facilidad para ir al baño e incluso diarreas e inflamación abdominal. Los desajustes hormonales están también íntimamente ligados a problemas intestinales e histaminosis.

¿Cómo detectar la HANA?

Existen pruebas ‘convencionales’ que pueden dar pistas, como controlar la cantidad de histamina en orina o en sangre. Sin embargo, la prueba más típica (que no siempre tiene por qué dar positivo) es el test DAO, que ahora incluso ya empieza a incluirse en la cobertura de algunas mutuas.

Este test indica en HDU/mL (unidades degradantes de histamina) la actividad de la enzima Diamino oxidasa en el intestino. El déficit de DAO significa que hay muy poca cantidad de esa enzima en el intestino y que, por tanto, al comer alimentos altos en histamina no se puede metabolizar y expulsar del cuerpo. Es entonces cuando la histamina se acumula en los tejidos y aparecen los síntomas.

El déficit de DAO puede ser genético, pero también adquirido por un exceso de medicamentos que han afectado al intestino o por patologías intestinales. En mi caso, se debería a la permeabilidad intestinal causada por problemas intestinales en aumento desde pequeña. Por ello, mi pronóstico es que consiga recuperar la cantidad de enzima óptima cuando repare el intestino.

Sin embargo, es posible no tener déficit de DAO y aún así tener problemas con la histamina. ¿Por qué? Hay otros motivos que hacen que nuestro cuerpo libere histamina: una mala alimentación (ultraprocesados), el estrés, bacterias intestinales y parásitos, virus, hongos, disfunciones hepáticas, condiciones ambientales, etc.

¿Cómo es la dieta con HANA?

En un primer momento, tanto si se diagnostica déficit de DAO como otros problemas con la histamina, un punto clave es seguir una dieta baja en histamina, ya que interesa disminuir lo máximo posible el nivel de histamina en el cuerpo para que los síntomas remitan y poder tratar el origen.

En cualquier caso, es muy importante no autodiagnosticarse ni llevar la dieta sin supervisión profesional, ya que es muy restrictiva y podría conllevar déficits nutricionales (que a veces deben cubrirse con suplementación). Además, como el origen de la histaminosis es muy diverso, quizá debemos combinar la dieta baja en histamina con otras restricciones. En mi caso, además, como sin gluten por sospecha de SGNC (Sensibilidad al Gluten no Celíaca), y sin salicilatos ni sulfitos para limpiar el hígado.

Xevi Verdaguer y Adriana Duelo, los principales referentes en histaminosis y déficit de DAO, tienen publicadas listas online que se pueden consultar en caso de duda. Además, en sus equipos cuentan con nutricionistas colegiados que adaptan la dieta a las necesidades de cada persona.

Si os fijáis en las listas, veréis que algunos alimentos no coinciden: Xevi considera que la patata tiene histamina (a mí me sienta mal), pero el calabacín no (también me sienta mal), al contrario que Adriana. Por ello, repito, es muy importante la supervisión de un profesional especializado.

Relación con las alergias alimentarias o intolerancias

La histaminosis comparte algunos síntomas con las alergias, como rinitis, picores, rojeces, inflamación, etc... Por ello, es bastante común que las personas diagnosticadas con síndrome HANA hayan sido derivadas al alergólogo.

Ese fue mi caso: me derivaron al alergólogo debido a la inflamación de mis párpados, el moqueo continuo, los mofletes rojos e inflamados… Sin embargo, solo me dieron positivo los dos tipos de ácaros y me apareció una roncha enorme en la marca de histamina, a la que mi alergóloga no dio ningún tipo de importancia. Simplemente, me recetó antihistamínicos para ver si mejoraba.

En cuanto a las intolerancias alimentarias, aunque estemos diagnosticados de histaminosis, es importante descartarlas con pruebas como, por ejemplo, hidrógeno espirado de lactosa, fructosa y sorbitol, ya que en muchos casos dan síntomas similares o aparecen de forma complementaria a la histaminosis. Eso sí, nada de pruebas de farmacia o laboratorio sobre 100, 200, 300 alimentos: no tienen ningún tipo de base científica y son carísimas.

¿Por qué descartar intolerancias? Tanto en la histaminosis como en las intolerancias suele haber un problema intestinal de base como, por ejemplo, permeabilidad intestinal, SIBO, microbiota desequilibrada, etc.. Por ello, hay personas que ‘dejan de’ tener intolerancias o les aparecen de golpe y es, precisamente, porque recuperan el intestino o, por el contrario, empiezan los desajustes.

Es importante aclarar si tenemos o no intolerancias para complementar la dieta baja en histamina con dieta sin la intolerancia que tengamos. El motivo es que hasta que recuperemos el equilibrio intestinal (siempre que no sea genético o una enfermedad autoinmune), necesitaremos eliminar esos alimentos o alérgenos de nuestra dieta para que todo vuelva, poco a poco, a la normalidad con el tratamiento adecuado.

¿Cómo aprender a controlar los síntomas y llevar una dieta equilibrada?

Al principio, cuando empecé la dieta baja en histamina, parecía que se había producido un milagro: en pocos días desaparecieron las rojeces, la piel atópica, las diarreas, los dolores intestinales, el cansancio e incluso perdí en 2 días 2,5kg de retención de líquidos (ahora ya voy por menos 4-5kg).

El problema, en mi caso, era que igualmente había días que tenía (y tengo) hinchazón abdominal, gases, pesadez de piernas y retención, cansancio… Poco a poco, junto con especialistas en déficit de DAO y patologías relacionadas, voy descubriendo que había más cosas que fallaban. Por ejemplo, jamás hubiera caído en que los salicilatos y los sulfitos pudieran darme reacción si no fuera porque en varias pruebas de los últimos años aparecían desajustes en el hígado.

El caso es que, poco a poco, entiendes la necesidad de escuchar a nuestro cuerpo, que había síntomas claros que pasábamos por alto y que cuanto más nos ‘mimemos’ más fácil será avanzar. Con el tiempo aprendes a captar los síntomas al momento, a reducir su duración (muchísimas infusiones, descanso…), a diferenciar diferentes tipos de dolor de barriga o de hinchazón, todo llega conociéndote.

Un ‘truquito’ (no apto para todo el mundo) que uso para sentirme mejor y hacer remitir los síntomas es el ayuno intermitente. El fin de semana suelo alargarlo un poco, pero entre semana simplemente dejo pasar 12h entre la cena y el desayuno.

Por otro lado, es importante que revisemos conscientemente nuestra dieta, supervisada por un profesional, ya que con tantas restricciones alimentarias a veces es necesario, temporalmente, añadir suplementación pautada y adaptada a cada caso.

Sobre la autora

El álter ego de Sin histamina es Lorena Sánchez. Periodista y comunicadora de vocación y profesión, licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona.

A sus 27 años, después acumular síntomas desde bebé, le diagnosticaron histaminosis alimentaria no alérgica (HANA). No lo dudó ni un segundo y, aun sin saber qué iba a significar la histaminosis en su vida, creó Sin histamina para compartir todo lo que descubriera y, así, ‘dar pistas’ a todas aquellas personas que todavía no han relacionado todos sus síntomas para recuperar la salud.

Sin histamina acaba de crear un blog (todavía en desarrollo) en el que tratará tanto la histaminosis como patologías relacionadas, síntomas, dieta, estilo de vida y mucho más.


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