La calidad de vida en niños y adultos con Esofagitis Eosinofílica, una afección alérgica desconocida

La calidad de vida en niños y adultos con Esofagitis Eosinofílica, una afección alérgica desconocida

20/11/2019 | En ALERGIAS ALIMENTARIAS, ENTREVISTAS Y CASOS INSPIRADORES SOBRE ALERGIAS

Tener alergias implica que se puedan desarrollar enfermedades asociadas como la dermatitis atópica o asma (esta relación se explica bien con el concepto de La Marcha Atópica; puedes ver la explicación de una alergóloga sobre esto aquí). La Esofagitis Eosinofílica es una de esas enfermedades, que según algunos alergólogos concluyen, pertenecen a la Llamada Marcha Atópica. Según AEDESEO, la Esofagitis Eosinofílica (en adelante EoE) es una enfermedad crónica que viene provocada principalmente por la alergia a algún alimento. Se piensa que también participan factores ambientales, como alergia a pólenes y contaminantes.

En el post de hoy, he querido visibilizar la experiencia de esta nueva enfermedad (de hace 20 años aprox.) en los casos de niños, adultos y en el mío propio.

¿Quieres saber más? Sigue leyendo

Experiencia de niños con Esofagitis Eosinofílica (EoE)

Estefanía es mamá de tres peques, dos de ellos con alergias alimentarias, y en el caso de uno de ellos (Adrián), padece esofagitis y colitis eosinofílica. En 2015 creó el blog Sin trazas de leche, en el que comparte recetas aptas y habla sobre la maternidad con alergias. Además, también tiene una tienda online especializada en alergias e intolerancias alimentarias.

A continuación, conocemos su historia con la Esofagitis Eosinofílica con sus hijos:




¿Cuándo y cómo fue el proceso para el diagnóstico de tu hijo? ¿Tenía alergias alimentarias antes del mismo?

A mediados del 2017, Adrián comenzó con dolores de barriga, vómitos durante la noche y síntomas de reflujo. Lo llevamos varias veces al pediatra; al principio lo confundían con gastroenteritis y nos decían que todo estaba relacionado con sus alergias (es  alérgico a la proteína de leche de vaca diagnosticado con 6 meses de edad y también tiene alergia al huevo, aunque el huevo lo tolera después de hacer un ITO con 5 años). Los síntomas iban a más, hasta el punto de ir varias veces por semana a urgencias, hasta que fue en una visita a urgencias cuando dimos con una pediatra que nos derivó al digestivo, y ya ahí comenzarían las pruebas.

En enero de 2018 le hicieron su primera endoscopía con 7 añitos.

¿Ha realizado tratamientos de dietas de exclusión? ¿Cuáles fueron las etapas de exclusión de alimentos durante tu proceso? ¿Dieta de 2, de 4, de 6? ¿Cuánto tiempo realizó cada una?

Ahora mismo estamos haciendo dieta de exclusión, después de repetir la última endoscopia en septiembre de este año (es su 3º endoscopia y 1º colonoscopia). Su esofagitis había empeorado; los eosinófilos se han extendido por el duodeno y el colon, así que además de el tratamiento con medicamentos que está tomando, está haciendo dieta de exclusión a la leche, huevo, soja, gluten y frutos secos. En nuestro caso sería la dieta de 4, ya que la leche de vaca nunca la ha probado debido a su alergia.

¿Fue sencillo identificar los alimentos que le hacían daño?

Nosotros todavía no hemos identificado el alimento que le hace daño, ahora mismo además de la dieta de exclusión está tomando 7 pastillas diarias, se encuentra mucho mejor, que ya es un gran avance pero nos queda un largo camino hasta dar con el alimento que le produce la EoE.

¿Cuáles son las recomendaciones que, por tu propia experiencia, crees que son necesarias para realizar la dieta de exclusión correctamente?

Para nosotros, para hacer una dieta de exclusión correctamente, lo más importante son evitar trazas de los alimentos que no puede tomar y evitar la contaminación cruzada y contacto cruzado. Casi toda la comida que come Adrián es casera, intentamos que lleve dentro de lo que puede una alimentación lo más variada posible y preparamos todo en casa. Es difícil, no os voy a engañar, sobre todo cuando son tantos alimentos los que hay que excluir y más tratándose de un niño, pero con paciencia y esfuerzo podemos adaptar cualquier receta a su dieta.


¿Cuáles son las consecuencias de empezar un tratamiento con EoE? ¿Cómo ha afectado a vuestra calidad de vida?

A mi personalmente me ha afectado y mucho; me causa ansiedad y estrés, me imagino que como cualquier madre. A nadie le gusta ver a su hijo de 8 años llorando de dolor, con diarreas de madrugada o llegar del colegio y encerrarse a vomitar en el váter.

Mi hijo con 8 años me demuestra lo responsable que es, el se acuerda de todas las pastillas que se tiene que tomar e incluso alguna vez que nos hayamos despistado nos lo recuerda. Ya teníamos una gran despensa de medicinas debido a las alergias y asma.


¿Es crucial el apoyo de un nutricionista en este proceso? ¿Cómo ha sido tu organización en la cocina y las ideas para cocinar con las dietas de exclusión?

El mismo día que nos vió el digestivo y el alergólogo en octubre para darnos los resultados de la última endoscopia, nos pasaron también a la consulta de un nutricionista, nos dio idea de menús y nos explicó la importancia de una dieta variada.

Ahora me toca organizarme más en la cocina, intento hacer un planning con el menú semanal. La parte “buena” es que, como hemos tenido que excluir tantos alimentos, Adrián se está animando a probar platos nuevos que nunca antes había comido. Hago comidas de las de toda la vida, pero lo que más me gusta es hacer postres; para mí ya es una terapia meterme en la cocina y convertir un postre no apto en uno SIN y ver a mi hijo disfrutar, y luego compartirlo en el blog para que más familias disfruten. 


¿Ha tenido episodios de atragantamiento? ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de tu hijo con EoE?

En dos ocasiones ha tenido problemas para tragar, una de ellas lo llevamos a urgencias y se le pasó con la budenosida deglutida. Sus síntomas son vómitos cuando tiene alguna crisis grave. Es un niño que come muy muy lento; mientras come se puede beber 8 o 9 vasos de agua, al principio creíamos que era la excusa para no comer, pero lo hace cuando la comida se le hace bolas y le cuesta tragar, bebe agua para poder tragar la comida.

Además, estos últimos meses comenzó con más dolores de barriga y diarreas, hasta el punto de perder 3,5 kgs en un mes.


¿Cómo le explicas a tu entorno lo que te sucede? ¿Lo entienden? ¿Cómo lo afrontas? ¿Y tu hijo?

Es difícil explicar la enfermedad, normalmente cuando me preguntan les digo que tiene una enfermedad en el esófago debido a sus alergias, intento no entrar en más detalles ya que para mi es duro explicarlo y termino llorando, mucha gente nos ve y nos dice que se sorprende ver lo bien que llevamos el tema de las alergias, pero es muy duro. En el día a día, Adrián ha sufrido mucho, sobre todo este último año, los dolores de barriga no se le quitaban con nada, íbamos a urgencias y volvíamos igual, se negaba a comer y ver a tu hijo así es desesperante.

A él le ha costado, sobre todo retirar el gluten. Las primeras semanas han sido una pesadilla; no quería comer, le mandaron un suplemento por todo el peso que ha dejado y nos comentaron que tenía desnutrición, si no comía lo tenían que ingresar con una sonda, son palabras que se te quedan grabadas cuando te lo dice el médico. Por suerte ha comprendido que todo lo hacemos por su bien, y como ha notado la mejoría ahora está muy contento, parece otro niño.

¿Cómo ha sido tu proceso de recopilación de información en este proceso? ¿Qué personas, organismos o entidades te han ayudado? ¿Cómo te has in(formado)?

Me he informado por Internet de todo, he buscado información en miles de páginas, nuestra doctora nos explicó por encima qué era la EoE pero la gran parte de la información la he sacado de Internet, también estoy en un grupo de personas con EoE en facebook que siempre ayuda para cualquier duda o simplemente para desahogarse.

¿Qué le dirías a una persona recién diagnosticada con EoE?

Paciencia, es lo que más le va hacer falta y tomarse el tratamiento que le manden hasta dar con el alimento que se lo produce. Al principio puede ser de gran ayuda hacer un diario de comidas, así probablemente sea más fácil identificar el alimento que le hace daño.

Pasar más tiempo en la cocina, preparar dietas variadas, aunque hagamos una dieta de exclusión, no tiene por que ser aburrida la comida, es momento de aprender recetas nuevas y cambiar nuestros hábitos de alimentación. Intentar ver el lado positivo de las cosas.


Experiencia en adultos con Esofagitis Eosinofílica (EoE)

Ester es una chica de 34 años a la que la vida le dio un giro cuando en el verano de 2017 le diagnostican EoE. Un año después, decide contar su experiencia a través de su Instagram con el propósito de ayudar y compartir experiencias con otras personas.

¿Cuándo y cómo fue tu proceso para el diagnóstico? ¿Tenías alergias alimentarias antes?

El diagnóstico de la EoE fue por casualidad. Desde hacía varios años, yo presentaba síntomas diversos que no lograba identificar con algo concreto y de los cuales nadie me daba una explicación (cansancio, dolor muscular, hinchazón abdominal, tránsito irregular, rinitis, flema en la garganta…). Soy hipotiroidea desde hace varios años, y en un principio lo atribuía a ello, por lo que al no hacerme mucho caso por la seguridad social, recurrí a una endocrina particular. Ella redactó un informe en el que pedía que me viera un digestivo. Mi médica de cabecera, me derivó a medicina interna donde comenzaron a hacerme pruebas, más relacionadas con el diagnóstico de una posible celiaquía que con la EoE. Entre esas pruebas estaba la endoscopia. Fue ahí, donde vieron que el esófago no estaba bien y decidieron coger muestra para analizar y descartar una posible Esofagitis Eosinofílica. Por esa época, julio de 2017, no había oído hablar de ello, ni era consciente de a qué me enfrentaba.



Alergia a alimentos, entendida como mediada por Ige, no tengo. Sí que tengo alergias ambientales (olivo, gramíneas y platanero de sombra).

¿Cuáles fueron las etapas de exclusión de alimentos durante tu proceso? ¿Dieta de 2, de 4, de 6? ¿Cuánto tiempo realizaste cada una?

En cuanto fue concluyente el diagnóstico de la EoE, me derivaron a alergología. 

Primero, comencé con un tratamiento con inhibidores de bomba de protones, el cual no funcionó. Después, comencé con las dietas empíricas para lograr localizar el/los alergeno/s causantes de la EoE. 



Empecé con la dieta de 4 alimentos, donde se excluyen leche, huevo, legumbres y cereales con gluten. Con esta dieta estuve 3 meses, 8 semanas hasta la gastroscopia y un mes más para la recogida de resultados. Con ella, tuve una leve bajada de eosinófilos.



En ese momento, me pautaron ampliar a la dieta de 6 alimentos, en la que se excluyen, leche, huevo, legumbres, gluten, frutos secos, pescados/mariscos. Con esta dieta estuve 5 meses. Se alargó más porque, aunque bajaron bastante los eosinófilos, aún había presencia en cantidades altas y se determinó que comenzase el tratamiento con corticoides (Joveza). Al ser un medicamento extranjero, la tramitación fue más larga.



Por decisión propia, he optado por intentar localizar los alérgenos y realizar una última dieta. La dieta de 6 ampliada, en la que se excluyen, leche, huevo, legumbres, frutos secos, pescados/mariscos y cereales con y sin gluten. Estaré 6 semanas, al menos, con ella y en función de los resultados, se verá si pasamos a la fase de reintroducción de alimentos para localizar alérgenos o continúo con corticoides.

¿Fue sencillo dar con los alimentos que te hacían daño?

Está siendo realmente complicado poder localizar los alérgenos. He estado 9 meses ininterrumpidos con dietas muy restrictivas y de nuevo empiezo de cero con otra dieta aún más estricta. Sé, por el transcurso que llevo, que son varios los alérgenos, y aunque tengo alguna sospecha, por ahora desconozco cuáles son y si podré llegar a saberlo.

Cada vez que se lleva a cabo una dieta, hay que realizar una endoscopia para analizar el número de eosinófilos que se localizan en el esófago. No es una situación agradable, pero a dia de hoy, es inevitable para por ello.

¿Cuáles son las recomendaciones que, por tu propia experiencia, crees que son necesarias para realizar la dieta de exclusión correctamente?

Lo primero es ponerse en manos de un nutricionista que podrá orientarte mucho mejor sobre lo que puedes comer y cómo puedes organizar tus comidas día a día. Es muy difícil abordar una dieta tan estricta cuando tienes conocimientos mínimos sobre nutrición y jamás has tenido un problema de alimentación (intolerancia, otras alergias). 

Hay que analizar muy bien las dietas y empaparse de información para saber interpretar los etiquetados de los productos (no es tarea fácil). Algunos de los alérgenos que se excluyen en las dietas, son de obligada declaración y es relativamente fácil localizarlos en el etiquetado, pero hay muchos otros alérgenos que no son de obligada declaración y que resulta más complicado localizarlos, y ya no digamos si esos alimentos se encuentran bajo algún indicativo E-XXX y/o en forma de conservantes, espesantes, etc.

Ponerse en contacto con otras personas que pasen por una situación similar y puedan orientarte, también es de gran ayuda, al igual que acceder a la web de la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (AEDESEO).  Es fundamental aprender y mucho sobre cómo controlar el contacto cruzado entre alimentos a la hora de cocinar, de guardar alimentos, de comer en una mesa con más gente, higiene, etc. Son muchísimos los controles que hay que llevar y a los que no estamos acostumbrados.


¿Cuáles son las consecuencias de empezar un tratamiento con EoE? ¿Cómo ha afectado a tu calidad de vida?

La EoE puede tratarse con dietas,  inhibidores de bomba de protones y/o con corticoides deglutidos. En el caso de los corticoides, los efectos secundarios pueden ser muchos y pueden aparecer con el consumo continuado. Uno de los más frecuentes es la infección orofaríngea por cándidas. A mi me apareció por primera vez a los 4 meses de comenzar con el tratamiento y al mes, se ha vuelto a repetir.

En el caso de las dietas, los efectos han sido diversos. En mi caso, sobre todo a nivel emocional y social, aunque también hay que llevar un control mediante analíticas para controlar posibles déficits nutricionales. La cantidad de restricciones es tan amplia que se hace complicado poder llevar una vida social “normal”.

Comer fuera de casa es muy complicado, porque de qué manera le explicas al camarero que te atiende la cantidad de restricciones que tienes, esperando que los controles en cocina vayan a ser precisos. Si comes en casa de un familiar o amigos, siempre hay buena voluntad de ayudarte, pero te sientes como un bicho raro y un problema, porque tienen que adaptarse continuamente a ti, a tus necesidades y a tu alimentación. Delegar la responsabilidad de elaborar las comidas correctamente, es un riesgo, si en casa no hay conciencia sobre cómo manipular y cocinar para una persona alérgica.

Se pasa mucha envidia y se viven momentos muy incómodos cuando comes fuera de casa y no hay nada que tú puedas comer, hasta que aprendes a llevar siempre algo de comida en tu mochila. Es difícil enfrentarse a continuos mensajes de: “¡Pobrecita!”,  “Y entonces…¿Qué comes?”, “¡Qué putada lo que te pasa ¿no?” y un largo etcétera (Puedes ver una recopilación de 50 frases que no deberías decirle a un alérgico aquí). 

Uno de los efectos que peor he llevado ha sido la pérdida de peso. He perdido 8 kg en cuestión de meses, llegando a tener bajo peso. Es el síntoma más claro de que algo me pasaba y los continuos mensajes de “¡Qué delgada estás!”, “¡Estás en los huesos!”, “¿Cuándo vas a parar de adelgazar?”, “¿Es que no comes?”, ¡Esta juventud...con querer estar delgada y tener tipín!”. 

Es muy frustrante, tener que estar continuamente dando explicaciones de lo que te pasa y tener que parar los pies con contestaciones bruscas: “¿Es que piensas que no tengo espejo en mi casa?, ¿crees que lo hago por gusto? Pues ¡ya vale!” . A veces, un poquito de comprensión y empatía bastan para hacer más fácil el camino. Muchas veces no somos conscientes de lo mucho que se puede herir con ciertos mensajes.

Otro de los efectos de la realización de dietas tan estrictas es que tu organismo se adapta a esa alimentación, que por lo general es muy sana y a la hora de introducir alimentos, que en mi caso además, fue de forma brusca al comenzar con tratamiento, al organismo le cuesta digerirlos y puede aparece el malestar, dolores de estómago, diarreas, etc.

¿Es crucial el apoyo de un nutricionista en este proceso? ¿Cómo ha sido tu organización en la cocina y las ideas para cocinar con las dietas de exclusión?

Si, por supuesto. Yo no hubiese sabido afrontar las dietas sin el apoyo de mi nutricionista. Lo primero que piensas es ¿Y ahora, qué como? En mi caso, centramos la atención en lo que sí podía comer y a partir de ahí, elaboramos lo que serían mis rutinas diarias creando dietas semanales con diferentes opciones de desayuno, comida y cena.

Al principio, hasta que te mentalizas y asumes la situación, puedes tener episodios de ansiedad, tristeza y muchos antojos, porque te apetece comer tantas cosas que no puedes, que te desesperas y buscas mil ideas para intentar cocinar ciertos platos y buscar formas de sustituir unos alimentos por otros. Internet es un gran recurso para aprender y coger ideas con las que innovar.

He tenido que aprender a controlar muy bien la forma de cocinar y he aprendido a elaborar platos diferentes. Es necesario que en la cocina tengas tu propio espacio con tus alimentos y tus utensilios de cocina específicos para evitar, en la medida de lo posible, el contacto cruzado.

¿Has tenido episodios de atragantamiento? ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que notas con EoE?

Si, tuve dos atragantamientos unos meses antes de que me diagnosticaran la EoE. Fue con pastillas de Paracetamol.  Mis síntomas son dificultad para tragar y a veces reflujo y opresión en el pecho. No he llegado a atragantarme con la comida, porque he sabido controlar la situación, masticando muy bien, bebiendo agua, comiendo alimentos suaves, evitando ciertos alimentos e incluso dejando de comer cuando algo se me hacía complicado de tragar.

  • ¿Cómo le explicas a tu entorno lo que te sucede? ¿Lo entienden? ¿Cómo lo afrontas?

Al principio no lo entendían, porque incluso a mí misma me costaba entender la enfermedad. Era algo muy desconocido. Hace falta mucha paciencia y tener buena disposición para hacer frente a muchas situaciones complicadas. Los cambios son muchos y en poco tiempo por lo que cuesta mucho adaptarse y conseguir que te entiendan, pero con paciencia se consigue. He vivido muchas situaciones incómodas, a sabiendas de antemano que iba a ser así, pero nunca me he quedado en casa, ni me he refugiado en mi misma. 

Poco a poco se asimila y desde el principio siempre he contado con el apoyo de las personas más cercanas.

¿Cómo ha sido tu proceso de recopilación de información en este proceso? ¿Qué personas, organismos o entidades te han ayudado? ¿Cómo te has in(formado)?

El primer recurso informativo con el que conté fue un documento que me envió mi endocrina donde explicaba qué era y cómo se trataba la EoE y el segundo un libro creado por la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (AEDESEO), donde viene muy bien explicado en qué consiste y cómo se aborda la enfermedad.

Después de eso, he tratado de aprender a través de la información que AEDESEO tiene en su web, de un grupo maravilloso de Facebook y de diferentes blogs de personas, que como tú, nos enseñáis y nos hacéis mucho más fácil el camino. Actualmente me lleva uno de los mejores especialistas para el tratamiento de la EoE y de él, en sus consultas también estoy aprendiendo mucho. La EoE está en continuo estudio y actualización, por lo que la información debe de provenir de fuentes seguras.

¿Qué le dirías a una persona recién diagnosticada con EoE?

Sé optimista. La actitud con la que afrontamos las situaciones es fundamental para superarlas. 

Piensa que afrontar las dietas, es algo temporal que te ayudará a localizar ese alimento que te está haciendo daño y luego será cuestión de adaptar tu dieta. Busca el lado positivo de todo esto. Yo, cada dieta la asumo como un reto, como una superación personal. Además, he aprendido a tomar conciencia sobre la alimentación y he aprendido a comer mucho más sano.

Y en último lugar, te animo a hablar sobre ello, a dar visibilidad, a conocer a otras personas que pueden echarte una mano y a buscar siempre la forma de poder contactar con buenos profesionales que te puedan orientar.

No estás sol@, tú puedes hacer frente a ello ¡Ánimo!

Mi experiencia con EoE sin dietas (solo tratamiento sin dieta)

Tras introducir las historias de Ester y Estefanía, desde el punto de vista de un niño (y padres que lo afrontan) y una persona adulta con diagnóstico de EoE, quería contar mi caso concreto, en el que no se ha avanzado tanto en mi tratamiento como se ha hecho en el de ellas.

En 2014, tuve una anafilaxia muy extraña (teniendo en cuenta que hasta ahora, siempre conocía mis síntomas), a juzgar por la sintomatología que estaba presentando. Recuerdo que estaba mala de la garganta y me recomendaron tomar miel con limón. No estaba acostumbrada a tomar miel, pero lo hice. Cuando estaba comiéndola, empecé a sentir en la boca del estómago como si estuvieran retorciéndomelo y tenía arcadas, pero sin ganas de vomitar. Tenía palpitaciones de dolor y comencé a temblar. Me quedaba sin respiración, pero por el aire que no podía pasar cuando se cerraba en mi boca del estómago, no en mi garganta (como siempre estaba acostumbrada a hacerlo). Recientemente, había vuelto de vivir en Alemania, donde me habían tratado unos alergólogos que me decían que la adrenalina estaba “desfasada” y que me pusiera un supositorio de prednisona, que iría directamente a la sangre. Me había traído dos supositorios de allí (5€ habían costado), y, por aquel entonces, yo no tenía adrenalina, así que me puse el supositorio. Eran realmente efectivos (los usé los dos), y tras eso, no hace falta ir al hospital, según me comentaron los alergólogos en Alemania. Igualmente yo fui por el nerviosismo y ansiedad que tenía. 

A las semanas, en mi cita semestral con mi alergóloga, le conté lo que me había sucedido y empezó a sospechar de Esofagitis, así que me mandaron una endoscopia. Para detectarla, se debe observar, tanto en la cámara como en la biopsia, que no existan eosinófilos en el esófago (los eosinófilos nunca deberían estar ahí). Para tenerla, se considera que debe haber más de 15 eosinófilos por campo de gran aumento. Yo tenía más de 500 y una hernia de hiato de la que jamás tuve constancia.

Fue una auténtica sorpresa para mí, teniendo en cuenta que los síntomas que yo presentaba (flema constante, beber mucha agua durante las comidas para ayudarme a tragar, comer lento, acidez…) los tenía totalmente normalizados. No tenía ni idea desde cuándo tenía esa enfermedad crónica, cómo tratarla y qué debía hacer. Me explicaron que había dietas empíricas en la que se excluían alimentos que creían que eran los causantes de la irritación crónica, pero yo ya tenía excluidos el huevo, los frutos secos, pescados y mariscos, por mi propia alergia. Así que, solo me quedaba el gluten, la leche y la soja. Al ser tan novedoso el sistema, no quise acceder hasta que no se investigara más, porque tendría que estar haciendo una endoscopia por cada introducción de alimento hasta dar con el causante de la irritación.

Actualmente, me estoy tratando con antiácidos, e incluso se ha descartado hacerme desensibilización al huevo porque está contraindicado con esta enfermedad. Sigo sin querer hacer dietas empíricas, hasta que termine el proceso de diagnóstico por sospecha de Celiaquía / Sensibilidad al Gluten (con el que llevo más de un año).

SOBRE ESTEFANÍA Y SU HIJOS

Estefanía tiene 32 años y vive en Motril (Granada).

Tiene tres hijos:

  • Adrián (2011), que es es APLV, huevo, asmático, alergias ambientales, EoE y colitis eosinofílica
  • Hugo (2013), que tiene alergia al huevo, en junio tuvo un shock anafiláctico haciendo la provocación, y después de 19 semanas de ITO ya tolera un huevo entero, además tiene alergias a las lentejas, asma y alergias ambientales
  • Chloe (2017), que a la semana de nacer empezó con síntomas digestivos cuando tomaba el pecho y yo había tomado algo con leche, hacía las cacas con moco y sangre, así que le diagnosticaron proctocolitis y tuvo que hacer dieta exenta de leche, huevo, soja y frutos secos durante 6 meses. A los 6 meses lo superó y puede comer de todo.



SOBRE ESTER


Ester es pedagoga de profesión. 

Con vocación de enseñar y ayudar a otras personas.

Cuenta su experiencia con Esofagitis Eosinofílica en Instagram @eoe_alergia



CONCLUSIONES

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad “nueva” en la que cada persona lo vive de manera distinta (ya se ha visto en las experiencias anteriores). Hace falta mucha más información, procesos y protocolos tanto para las alergias mediadas por IgE como las que no, ya que se hace complicado llevar una vida normal sin información eficaz. 

Gracias a todos los pacientes que comparten sus historias en los grupos de Facebook y a AEDESEO por facilitar un poco más la vida de los pacientes que lo sufrimos.

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